Nuestra historia
Como todas las grandes cosas de la vida, nuestro proyecto empezó pequeño. Juntamos talentos con una visión en común y vamos a por ella para ser algo grande.
Nací de David Godínez y de Guadalupe Montes, hijos del aire y de la tierra, respectivamente. Él, pájaro de ojos matizados que mudaban el color de tiempo en tiempo; ella, árbol siempre verde con los pies descalzos echando raíces a orillas del río y cánticos al compás del viento.
Soy hermana de la milpa y del quelite colorado; amo el canto del cenzontle y el murmullo del arroyo; trepo árboles para mantenerme niña con ojos de ave al vuelo, camino como quien tiene condena de muerte y que sabe que se le acabarán los pasos; siembro y bordo para no olvidar, escribo para seguir con vida.
Estoy buscando la esencia de las cosas, el teatro es mi forma.